La Villa de Portomarín está situada en la provincia de Lugo, en los márgenes del Río Miño y conserva las características de la tradicional "villa gallega" es decir, calles empedradas, soportales y casas de baja altura, lo que le permite ser dueña de un encanto especial.
La Villa de Portomarin cuenta con un curioso "caso de ubicación". En los años 60 se decidió construír un embalse en el que Portomarín quedaría sumergido en las aguas. Se construyeron nuevas casas y el pueblo fue trasladado a la parte de arriba.
Hoy en día, cuando la presa se cierra y el agua baja se puede disfrutar de un precioso paseo por el "pueblo viejo", pues el puente romano no se ha destruído y se puede andar por él.también quedan todavía restos de las antiguas casas.
Realmente un paisaje digno de ver!
En cuanto a lo turístico, hay varios lugares que usted puede visitar.
La Iglesia de San Juan,ahora conocida como la Iglesia de San Nicolás fue construida por la Orden de San Juan de Jerusalén entre los siglos XII y XIII y tenía bajo su control el puente que atravesaba el Río Miño y el cuidado del hospital de peregrinos, de ahí su aspecto de fortificación.
Esta Iglesia tiene una caracteristica especial que la diferencia de muchas otras, pues ha sido trasladada piedra a piedra del antiguo al nuevo Portomarin a principios de los años 60.Todavía se pueden observar las numeraciones que se hacían para subir las piedras.
La Iglesia de San Pedro data del siglo X, aunque consagrada en el 1182 por el Obispo de Lugo Rodrigo II, según la inscripción que figura en la portada del templo. Es una Iglesia de origen Románico y que fue declarada Monumento Histórico Artístico y que al igual que la de San Juan también fue trasladada piedra a piedra del antiguo al nuevo pueblo. En el interior contiene un sepulcro de piedra del Marqués de Bóveda y destaca la hermosura del retablo del siglo XVI.
El Puente del Río Miño.
Construído en el siglo II por la necesidad de cruzar el Río Miño. La ruta del Camino de Santiago fue dirigida a este puente poque era el único modo de cruzar el río sin utilizar balsas o barcas. Tras la creación del embalse se construyó un nuevo puente.
La gastronomía también es algo a destacar en Portomarín. Los productos típicos que podemos adquirir en Portomarin son: el Aguardiente y la Tarta de Ancano elaborada con almendras. También son célebres sus vinos, sus empanadas y sus platos a base de anguilas.
También puede disfrutar de fiestas típicas de Portomarin, como la fiesta de la Aguardiente,que siempre es el Domingo de Pascua, y los Domingos Folclóricos en los que asociaciones culturales de bailes tradicionales de toda Galicia y de fuera de ella se congregan para ofrecernos sus bailes tracionales de cada lugar.
Por último. en el terreno del ocio usted puede alquilar caballos, quads y demás en una visita guiada por los caminos de Portomarín, e incluso canoas para poder sentir de cerca lo maravilloso de este pueblo, sus aguas y sus vistas.